La consolidación política de Roberto.

En su gobierno, en contadas ocasiones se ha hecho alguna evaluación sobre el decurso de su administración, el librito de la corrección política de elección triunfadora, con un gobierno consolidado, es al inicio, con el programa de los 100 días, en que invierten recursos emergentes y dan a conocer las líneas generales del proyecto de gobierno; no se hizo, y en los mensajes de los anteriores tres informes de gobierno, se ha dado por sentado el éxito de todo lo que implica la acción gubernamental.

Sin embargo, como toda administración pública estatal, y más, con las características de tiempo, forma y modo que se expresan en Nayarit, el gobernador Roberto Sandoval, tiene más activos que pasivos en el análisis que se pudiese hacer de los cuatro años de su sexenio que han transcurrido.

Luego de las elecciones intermedias, cuando se han electo diputados al congreso local, y las presidencias municipales, de cara al cuarto informe de gobierno, es cuando puede definirse el espacio de plena consolidación política del gobernador actual; dado que, con artilugios y todo que hizo su ahora flamante jefe de gabinete Roberto Lomelí, tiene la bancada del Pri en el congreso, y en el escenario de la pluralidad política que campea en la sociedad náyara, los presidentes municipales surgidos de la oposición, salvo Tepic, no le han creado mayores problemas de gobernabilidad al ejecutivo estatal.

Este es el lapso en que se llega con todo el control del poder estatal y sus paraestatales, con las delegaciones federales en sus alforjas, y sin obstáculo alguno en el dominio del instrumento partidario para llegar al poder, el Cde del Pri, que sigue como cascarón y membrete de una ideología, en la practicidad que le diseñó Roberto, sin presencia política y con las organizaciones paralelas a las de la estructura partidaria del tricolor.

Empero, todo lo que sucede en la recomposición del Cen del Pri, de una u otra forma va a impactar en los Estados gobernados por priístas; en este tiempo en que nada se le opone a Roberto Sandoval, su único adversario es él mismo y el tiempo de su sexenio; inexorable el discurrir del tiempo, luego de presentado su cuarto informe, le siguen unos meses de meseta de dominio hegemónico e indiscutible ejercicio del poder, luego de unos cuantos meses, empieza a declinar esta hegemonía.

DON BELTRONE Y LOS USOS DEL PODER

Dada la personalidad y atributos del próximo presidente nacional del tricolor, Manlio Flavio Beltrones, se verán recompuestos los comités estatales de todo el país, se va a privilegiar la política de inclusión de todas las corrientes, de los liderazgos naturales del viejo partido, y en gobiernos como el de Roberto, el Cde del Pri, dejará de pertenecerle, ya no va a obedecer a sus intereses cortoplacistas, sino a los intereses generales del diseño de Beltrones que busca lo obvio, llegar al 2018 con un partido articulado y absolutamente consolidado al mando nacional.

Es de esperarse, dada la liturgia y los viejos usos del poder que representa el sonorense, que se abra el secretariado del Cde a todas las expresiones partidarias y que la nueva presidencia estatal sea depositada en una persona que asegure el trabajo político de las bases, no como hasta ahora que en esta administración solo ha sido el instrumento electoral del gobernante.

Y es entonces, cuando veremos que llega el fin de la consolidación política de Roberto, quien con ese olfato zorruno que tiene para percatarse de inmediato de los tiempos y circunstancias de su entorno en el ejercicio del poder, puede que le veamos en una actitud de apertura política y quizás administrativa, es de esperarse que los nuevos cuadros políticos no sean los improvisados que ha llevado al poder en estos cuatro años.

Esta gente, sin experiencia que tuvo su primera oportunidad en el ejercicio del poder, lo único que ha mostrado es su impreparación política y la falta de mística partidaria para entender que estar en un puesto público es para servir a la sociedad, no para ser el epítome del gandalla, del acosador sexual y del aprovechado de los recursos públicos.

Los tiempos políticos de una sociedad como la nuestra así nos muestran el futuro inmediato, los prejuicios inconscientes que fueron desplegados contra grupos y personas de una u otra manera se tienen que revertir; algunas de sus prácticas que llevan implícito lo políticamente incorrecto, por su propio peso serán modificadas.

Por tanto, algo sobre lo que cabría esperar que hubiese un poco de reflexión, es el análisis puntual de la eficacia de este gobierno, cuyos logros en áreas determinadas son innegables; cabría esperar, además, que tal reflexión se plasme en una serie de estudios críticos para explorar qué se hizo y que es lo que no se pudo hacer; a los que hay que acudir para documentarse y comprender mejor este fenómeno.

Al fin y al cabo, esta debe ser quizá una de las tareas de los intelectuales –o pseudo- que se regodean en sus selfies que se han reunido con el gobernante; o de prensa, que muestre comunicación política eficaz y no depurada publicidad gubernamental. Son tiempos de reflexión, de análisis y evaluación y posiblemente de cambios…

Fuente: Crónicas Politicas

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