Peatones somos y en el camino andamos

El Municipio es el único nivel de gobierno en México que mantiene su organización colectiva, en los Municipios se gobierna como si se tratara de un sui géneris régimen parlamentario; quien lo dirige es un grupo, presidido por uno de sus integrantes como líder natural , que es el Presidente Municipal. Es una forma colectiva de gobierno.

Tienen la obligación como Gobierno colectivo de organizar y facilitar la convivencia civil, es decir, la convivencia de los ciudadanos en los espacios públicos que comparten. Desde el pueblo más pequeño hasta la más grande de las ciudades, el papel de todos los gobiernos municipales es conseguir mejores condiciones para la convivencia en esos espacios; desde la prestación de servicios públicos hasta la regulación de la vida en común, pasando por la seguridad pública, el equipamiento urbano, la planeación del desarrollo urbano, el cuidado del medio ambiente, y otras muchas funciones. Más allá de sus características propias, todos los gobiernos municipales hacen ( o al menos deben hacer) lo mismo: buscar que nuestra vecindad y nuestro vecindario sean mejores

. En este contexto es imprescindible destacar que hay deberes y facultades para cada uno de los integrantes del ayuntamiento. Para la cabeza del mismo hay una facultad que hace referencia a buscar la armonía de la vida comunitaria, entendiendo ésta, en el sentido que los ciudadanos tengamos los servicios públicos necesarios, ( recolección de basura, luz pública, seguridad, tránsito y movilidad, etc. ) y los espacios públicos que dan vida a la libre convivencia ( parques y jardines, espacios deportivos, plazas comunitarias, etc.), más si decimos que el Municipio es una organización colectiva, aquí los regidores juegan un papel relevante para el cumplimiento de las disposiciones que señala la ley municipal del estado; trabajan en comisiones sin calidad ejecutiva; pero si con obligaciones. Destaco la de servicios públicos, seguridad pública y tránsito y de desarrollo urbano, mismas que deberán ser vigilantes para que la direcciones afines a su comisión, cumplan debidamente sus funciones con eficiencia y eficacia.

Cosa que hasta el día de hoy no están cumpliendo con esa encomienda; vemos con tristeza que día a día el ciudadano común pierde el derecho soberano de hacer uso de las banquetas, día con día amanecemos con un estorbo más al libre tránsito, sin que ninguna autoridad se preocupe o ocupe por el peatón.

Ya es hora que los responsables de aplicar la reglamentación vigente empiecen a entender y a atender el problema, que se ocupen y preocupen por el buen uso de las banquetas; de lo contrario pudiésemos creer que desprecian al peatón. Exigimos recuperar el derecho soberano de ese espacio público; por la seguridad de los adultos mayores, por la seguridad de los niños, por la tranquilidad de las madres de familia, por evitar accidentes viales y por una buena convivencia social, señores, los peatones también son ciudadanos.

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